
Muchas personas asocian el escribir un diario a una afición pasada de moda o un pasatiempo que solo hacemos en la infancia o adolescencia. Sin embargo, es una rutina que practican millones de personas por diversos motivos: registrar su día a día, desahogo o simplemente porque les hace sentir bien.
En este artículo, te contamos cómo resulta beneficioso para cualquier persona, ideas y ejercicios si no sabes cómo empezar y cómo puede ayudar a las personas mayores, sobre todo a aquellas que quieren cuidar de su salud cerebral.
El journaling o «escritura expresiva» es la práctica de escribir un diario a mano. Es una afición que lleva siglos acompañándonos y que ha crecido en popularidad en los últimos años, sobre todo porque es una herramienta que nos invita a conectar con el presente y dejar a un lado, aunque sea por unos minutos, el ritmo frenético al que nos empuja el día a día.
No todo el mundo escribe diarios por lo mismos motivos. Muchas personas lo utilizan como un desahogo de sus sentimientos o reflexiones personales, o como una forma de alcanzar un mejor autoconocimiento y desarrollo personal. Otras personas optan por hacer diarios de agradecimiento o para visualizar y organizar sus objetivos. Y, en el caso de las personas mayores —sobre todo en aquellas que presentan un déficit cognitivo leve—, pueden ser un estupendo ejercicio de estimulación cognitiva.
Los diarios son espacios seguros donde expresarnos libremente y sin miedo a la crítica. Esta práctica ofrece multitud de beneficios que tienen un impacto positivo en la salud integral de las personas mayores:
Conoce todas las novedades de nuestro blog de Teleasistencia y recibe información de interés sobre alimentación, salud, ocio y cuidados.
La página en blanco puede imponer al principio, pero si lo hacemos con cierta regularidad —sin filtros ni (auto)juicios— no sabremos ir a ningún sitio sin un cuaderno y boli a mano. Se aconseja dedicar alrededor de 20 minutos al día, pero cuando empezamos con escribir durante cinco o diez minutos, es también un logro.
El silencio (o una música suave y relajante) es un gran acompañante para escribir diarios, por lo que estarás más cómodo/a en un lugar tranquilo. Una vez empieces, no temas por la ortografía o gramática: lo importante es transmitir lo que quieras contar. Si no se te ocurre sobre qué escribir, acude a las fórmulas: "Hoy recuerdo...", "Hoy he hecho...", algo que te haya hecho sonreír o qué consejos le darías a tus seres queridos o a tu yo más joven (pero no tan sabio). Si te has propuesto escribir sobre el mismo tema, intenta mantenerlo durante 3 o 4 días. Por el contrario, también puedes utilizar esos días para hacer algo distinto en cada uno de ellos.
Es importante recalcar que no a todo el mundo le sirve o puede resultar útil. Hay muchas personas para las que escribir es confrontar miedos y traumas, generándoles ansiedad. Si deciden hacerlo, es importante que cuenten con apoyos adecuados, como un psicoterapeuta, para que le proporcione acompañamiento y pautas en función de su caso y que afronte el proceso de la mejor manera. Este método es de gran ayuda para los profesionales de la salud mental, pues ayuda a entender mejor los problemas de sus pacientes para ofrecerle herramientas y tratamientos a su medida.
Como cualquier otro hábito saludable en la vejez, escribir un diario necesita voluntad y compromiso, pero también flexibilidad. Quizá ya tuviste uno en otra etapa de tu vida y ahora quieres retomarlo, o tal vez buscas explorar la escritura personal. En cualquier caso, conviene recordar que no existe una única forma correcta de llevar un diario: todas son válidas si se adaptan a ti y a tu momento vital.
El journaling es una afición sencilla, económica y eficaz, que puede hacerse en casi cualquier lugar y momento. Es importante ser flexible con el cómo, el dónde y, sobre todo, el cuánto. Para que se mantenga en el tiempo, es fundamental que se viva como la necesidad de tener un espacio personal que nace del deseo propio y que no sea una imposición.
Si tienes muchas ideas que expresar pero poco tiempo para plasmarlas, una buena estrategia es hacer listas breves o anotar palabras clave, para retomarlas más adelante con calma. De esta forma, la escritura se adapta a cada ritmo sin presiones. Los retos personales también son fuente de motivación. Puedes establecer algunos pequeños como, por ejemplo: anotar un recuerdo bonito por semana o dar mi opinión sobre la película que voy a ver mañana.

Escribir un diario, además de producir beneficios en la salud emocional, es una herramienta con la que cuidar la memoria y estimular la neuroplasticidad (es decir, la capacidad del cerebro para crear nuevas conexiones neuronales). En las primeras fases de las enfermedades neurodegenerativas (como el Alzheimer), pueden aparecer errores en la escritura, como la omisión de letras o palabras, cambios en el orden de éstas o errores de ortografía. La práctica regular del journaling ayuda a ejercitar la mente y mantener activas sus funciones cognitivas.
Por otro lado, escribir a mano estimula más regiones del cerebro que hacerlo en el ordenador. Este proceso involucra la activación de áreas motoras y visuales, además de la coordinación mano-ojo, lo que supone una estimulación de mayor complejidad. Al mismo tiempo, cuando escribimos ejercitamos la memoria, la concentración, la imaginación y la capacidad de expresar emociones.
Por estos motivos, el journaling puede considerarse una suerte de gimnasia cognitiva que ayuda a prevenir o ralentizar el envejecimiento cerebral. A su vez, puede combinarse con programas de estimulación cognitiva como Activa-Mente, un servicio de neurorrehabilitación con actividades supervisadas por un equipo psicológico profesional.
La escritora Joan Didion dijo que escribir era «un acto de descubrimiento» porque «a veces no sabes lo que piensas hasta que no lo pones en palabras». Por este motivo, los diarios nunca tendrán edad para quienes los escriben. ¿Quieres empezar con este hábito? En ellos encontrarás un espacio seguro y reservado para ti, donde los juicios ajenos no tienen cabida. Es una gran herramienta para el autoconocimiento y la salud emocional, pero también un recurso estupendo con el que frenar el deterioro cognitivo. ¿Te ha picado el gusanillo escritor tras leernos?
Quizás te pueda interesar...
Publicado el 2021-07-30
Ocio en la tercera edad
Vacaciones con personas mayores
Las vacaciones con personas mayores son muy beneficiosas, pero pueden poner en riesgo su salud si no se tienen en cuenta ciertas medidas. En este artículo, te contamos cuáles son y los tipos de turismo más recomendables para la tercera edad.
(-)Publicado el 2021-10-29
Ocio en la tercera edad
Juegos de psicomotricidad para personas mayores
Con el paso de los años es natural que nuestras habilidades motrices y cognitivas se vean reducidas. Sin embargo, existen una serie de juegos que pueden ayudar a mejorar y conservar nuestra psicomotricidad en la tercera edad.
(-)Publicado el 2022-04-06
Ocio en la tercera edad
Frases para dedicar a los Abuelos
Aunque los regalos son un buen detalle, las palabras son la mejor forma de expresar nuestros sentimientos. Por eso, aquí dejamos ejemplos de frases y dedicatorias para decirle a tus abuelos cuando significan para ti.
(-)