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Explorando los aspectos sociales de la vejez

17/01/2023

Todas las personas necesitan tener interacciones sociales para sobrevivir y prosperar. Sin embargo, a medida que las personas envejecen, a menudo pasan más tiempo solas. Estar apartadas puede hacer que las personas mayores sean más vulnerables a la soledad y al aislamiento social, lo que puede afectar su salud y bienestar. 

Hay estudios que muestran que la soledad y el aislamiento social están asociados con mayores riesgos de tener problemas de salud, como enfermedades cardíacas, depresión, y deterioro cognitivo. Por eso, es muy importante comprender los aspectos sociales en la vejez para así evitar el sentimiento de soledad y procurar una buena vida a nuestros mayores. 

La importancia de la conexión social en la vejez 

A lo largo de nuestra vida, se producen diversos cambios en nuestras vidas (jubilación, fallecimientos de seres queridos, enfermedades) que afectan a nuestras relaciones sociales y determinan nuestro funcionamiento social: las personas de edad avanzada suelen tener una menor frecuencia de contactos en comparación con personas de menor edad; el tamaño de su red social se reduce significativamente y la familia más cercana se convierte en la principal, y a veces única, fuente de apoyo. La soledad y el aislamiento social se convierte en una realidad para muchas personas mayores; algo que afecta a su salud mental, social y psicológica. 

En toda esta conexión social, existen una serie de factores que repercuten en la vida social del adulto mayor.

Factores demográficos 

El país en el que se vive, la población del lugar o si residen en la zona familiares del mayor son algunos de los factores que más afectan a los aspectos sociales en la vejez. 

Vivienda

Aunque la mayoría de la población mayor se encuentra en la ciudad, hay una gran mayoría que tienen su vivienda habitual en el ámbito rural y a la que le es muy complicado llevar a cabo cualquier tipo de actividad social. Dificultad del terreno, pocas actividades sociales, escasos servicios y población muy envejecida son algunas de los obstáculos que encuentran para tener una vida social plena. 

Otra problemática que puede afectar a socialización es la accesibilidad a la vivienda. Una persona con algún tipo de discapacidad puede tener serios problemas para salir a la calle y poder relacionarse con el resto si no dispone de elementos que faciliten su salida de casa como un ascensor o salva escaleras. 

Relaciones familiares

Contar con unos fuertes y estables vínculos familiares es esencial para disfrutar de un envejecimiento saludable. Sentir el amor y preocupación del círculo más cercano frena el sentimiento de soledad que ha podido producirse por el fallecimiento de una pareja, el síndrome del nido vacío o el aumento de la dependencia debido a una enfermedad. 

Acceso a los servicios

Contar con un fácil acceso a servicios tan básicos e importantes en la tercera edad como un centro de salud, supermercado o un centro de día es fundamental para que las relaciones con otros puedan llevarse a cabo. Asegurar una buena salud y alimentación, además de espacios de recreo y distensión, posibilitan una capacidad para entablar mejores relaciones con otros. 

CUIDEO

Los desafíos de la soledad en la vejez 

En esta nueva era en la que la sociedad cada está más envejecida es importante observar cuales son los factores que afectan a la soledad en la vejez y como pueden verse resueltos en favor de las relaciones sociales en adultos mayores. 

Cambios en el rol social

Al hacernos mayores, nuestro rol social cambia. Nuestra valía parece desaparecer en favor de los más jóvenes. Hay una invisibilización del colectivo que provoca una sensación de vacío y soledad incalculable. Por ello, es necesario establecer una nueva visión de la tercera edad y de lo que puede ofrecer al mundo. Es fundamental que todos los agentes de la sociedad aúnen sus fuerzas para conseguir que el envejecimiento activo esté a la orden del día. 

Rol de género

De manera general, la mujer tiene un rol social de cuidadora y esto continua durante la vejez. Sin embargo, aunque su papel es de suma importancia en el cuidado de hijos, nietos o pareja, siguen siendo las que más sufren el rechazo de la sociedad. Son a ellas las que más les cuesta comenzar nuevas actividades para poder relacionarse con otros debido a la falta de tiempo y la responsabilidad que tienen en el núcleo familiar. 

Participación en la comunidad 

Aunque cada vez existen más iniciativas y programas de actividades para las personas mayores que permiten fomentar sus relaciones sociales y sus capacidades mentales y físicas, lo cierto es que las personas mayores, en la actualidad, todavía se encuentran muy alejadas de participar por completo en la comunidad. 

Fomentar su autonomía y autoestima y darles un papel en el espacio social ayudará a reducir la soledad y el aislamiento social y a mejorar los aspectos sociales de la vejez. 

hombre sentado en la cama solo
El asilamiento social y soledad van de la mano en la vejez.

Cambios psicosociales 

Durante el envejecimiento se experimentan disminuciones en la capacidad física, fisiológica y cognitiva, así como cambios en la personalidad y las actividades sociales.

La vejez conlleva otros cambios psicosociales importantes: el cambio de roles y posiciones sociales, la pérdida de relaciones estrechas, la práctica y el uso de nuevas tecnologías y una manera distinta de realizar las tareas que puede compensar la pérdida de algunas habilidades.

Autopercepción 

Al hacernos mayores, nuestra imagen y percepción de nosotros mismo cambia. Dejamos de llevar acabo ciertas tareas como el trabajo, comenzamos a formar parte de otro grupo social con todo lo que conlleva y cambiamos física y psicologicamente. Esto puede provocar toda una vorágine de sentimientos que nos haga replantearnos quiénes somos y cómo nos vemos a nosotros mismos y por parte de los demás. 

Autonomía 

Cumplida una determinada edad, nuestra autonomía comienza a resentirse. Nuestro cuerpo no responde igual que siempre y nuestra mente se encuentra con más obstáculos. Esto provoca que, en muchos casos, sea necesaria una ayuda externa como el servicio de Teleasistencia. En Atenzia, contamos con dos tipos de Teleasistencia: la domiciliaria y la móvil, con las que tendrás seguridad dentro y fuera de casa. Para conocer más sobre ellas, puedes llamar al 900 835 840 o rellenando el formulario de nuestra web.

Calidad de vida

Parece complicado cuando se comienza a envejecer tener la misma calidad de vida que antes. Nuestras capacidades tanto físicas como psíquicas no son las mismas y mantener nuestra salud, estabilidad y ámbito social y familiar no es sencillo. 

La importancia de la participación comunitaria en la vejez

Estar dentro de un grupo y potenciar nuestras habilidades sociales es fundamental en el periodo de la vejez. Sentirnos menos solos y pasar un buen rato en compañía de amigos nos permite sentirnos mucho más completos e integrados. Además, nos hace entrenar nuestra mente y nuestras habilidades mentales. 

Entre otros beneficios, la participación comunitaria en la vejez: 

  • Mejora el estado de ánimo y la autoestima. El sentido de pertenencia a un grupo y a la comunidad, influyen en nuestra identidad y autoestima. 
  • Ayuda a mantener la autonomía y a mantenerse activo o activa. Tener la oportunidad de acceso a recursos que ofrezcan actividades de disfrute y de contacto con otras personas, aumenta la sensación de productividad y motivación por la vida.
  • Previene la soledad y fomenta el bienestar emocional. Al igual que en otras etapas de la vida, las personas mayores, pueden experimentar sentimientos de soledad que vienen de pérdidas de familiares y amistades o por dificultades para acceder a recursos que potencien las relaciones con otras personas. Esto puede provocar una situación de aislamiento con un gran malestar emocional asociado. La participación en comunidad es un factor protector ante el malestar emocional y los sentimientos de soledad no deseada.
  • Ocupamos nuestro tiempo en cosas significativas. El tiempo dedicado a actividades de disfrute, así como la calidad de las interacciones y las relaciones en esos espacios, tienen un valor especial dentro de todas las actividades que se realizan en la rutina diaria.

Factores demográficos y sociales

La zona en la que se vive y como está integrada la sociedad del lugar afectan a la participación comunitaria por parte de los más mayores. En los lugares en lo que existe una mayor conciencia de integración de la tercera edad, esta participación resulta mucho más sencilla. 

Cambios en el rol social

Al producirse un cambio en el rol social a raíz del envejecimiento, a veces, es complicado encontrarse cómodo en una nueva forma de participación comunitaria. No se convive en los mismos espacios que se ha hecho anteriormente ni en los mismos términos. 

Cambios psicosociales 

Envejecer trae consigo cambios psicosociales importantes: el cambio de roles y posiciones sociales, la pérdida de relaciones estrechas, la práctica y el uso de nuevas tecnologías, entre otras. Esto produce inseguridad e incomodidad a la hora de presentarse ante los demás y darse a conocer con una nueva identidad.  

El impacto de la vejez y tecnología

Nos encontramos en un mundo repleto de tecnología. Sin embargo, solo un 20,6% de los mayores de 65 años usa Internet con frecuencia, aunque son el colectivo con mayor presencia en la sociedad. Esto ha hecho que muchas empresas hayan desarrollado iniciativas tecnológicas encaminadas a mejorar la vejez. Estas tecnologías suponen grandes beneficios: 

  • Superan los prejuicios: Impiden que no se aparten de la vida social al sentirse inútiles.
  • Mejoran su calidad de vida: La tecnología también es útil para las necesidades que puedan tener.
  • Conservan y amplían su red de relaciones: El uso de la telefonía móvil y herramientas como el correo electrónico y la mensajería instantánea agilizan la comunicación con los demás.
  • Fortalecen su independencia: Tecnologías como Internet favorecen su autonomía como personas independientes. Pueden acceder con inmediatez a información sobre recursos que pueden servirles de apoyo en la vida diaria.
  • Se mantienen más activos y saludables: La salud se compone no sólo del equilibrio del factor físico, sino también del psíquico o mental. La falta de actividad mental explica la disminución de la capacidad de aprendizaje en la vejez. Diversos estudios han demostrado que el aprendizaje de nuevas tecnológicas estimula la actividad mental de las personas mayores.

Conclusiones

En una sociedad cada vez más envejecida es fundamental encontrar nuevos espacios para la tercera edad en los que se sienta comprendida, querida, valorada y vista por los demás agentes sociales. Gracias a un mayor cuidado de nuestra salud tanto mental como física, las personas mayores se encuentran en mejor estado. Además, la implantación de nuevas tecnologías facilita su cuidado, entretenimiento y conexión con el mundo. 

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