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En casa o en la residencia: ¿Cuál y cómo escoger?

24/06/2022

Mujer mayor sentada en un sillón de su casa y hablando con la trabajadora de un servicio de cuidados a domicilio

Comúnmente, el paso de los años conlleva la aparición de una serie de limitaciones y, por tanto, la pérdida de cierto grado de autonomía. En este sentido, aunque cada persona envejece de forma diferente, lo habitual es que cuanto mayor es el adulto, más cuidados requiere.

Sin embargo, son muchos los familiares que no cuentan con el tiempo suficiente para proporcionar al mayor los cuidados que necesita. En estos casos, es frecuente plantearse si es mejor para el anciano ser ingresado en una residencia o cuidado en casa.

Se trata de una decisión muy importante y que no debe tomarse de forma apresurada, aunque hay situaciones en las que se cuenta con poco tiempo para hacer la elección. Por eso, en este artículo te mostramos las ventajas y desventajas de ambas opciones para que puedas tomar la mejor decisión entre recibir cuidados en casa o en una residencia.

El cuidado de personas mayores en casa

En primer lugar, los cuidados en casa se caracterizan por ofrecer los recursos necesarios para atender las necesidades diarias de las personas que desean permanecer en su hogar, conservando su independencia y mejorando su calidad de vida.

Concretamente, entre estos servicios se encuentran:

  • TAD (Teleasistencia Domiciliaria): se trata de un servicio que es comúnmente conocido por el botón en caso de emergencia y por ofrecer una atención inmediata y permanente, 24 horas, 365 días. Sin embargo, la teleasistencia ha evolucionado con el paso del tiempo y ha ido incorporando nuevas innovaciones para ofrecer los recursos que sus usuarios necesitan en cada momento y ser un acompañamiento en su día a día.
  • SAD (Servicio de Ayuda a Domicilio): otra opción que permite a los mayores o dependientes recibir la ayuda que necesitan en la comodidad de su hogar, mediante una atención continua por unos cuidadores profesionales en un entorno conocido y adaptado a las circunstancias de cada persona.

Ventajas de los cuidados a domicilio

Tanto la teleasistencia como los cuidados a domicilio son servicios que se encuentran en auge y que se han convertido en las mejores formas de cuidar a personas mayores en casa. De hecho, la clave de este crecimiento exponencial es que ofrecen un sistema de cuidados accesible e innovador, tanto tecnológica como socialmente.

A continuación, te mostramos una serie de ventajas de los servicios de teleasistencia y los cuidados a domicilio para el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores.

Permanencia en el domicilio

Una de las principales ventajas de la atención domiciliaria es que permite a las personas mayores mantenerse en un entorno conocido en el que, además, se suelen sentir cómodas y seguras. De esta forma, se evita el molesto y, en ocasiones, problemático proceso de adaptación a un lugar nuevo y no pierden su red social.

Asimismo, los estudios muestran que la mayor parte de los ancianos desean envejecer en sus domicilios. Esto último es muy importante a la hora de decidir entre los cuidados en casa o en una residencia, porque la elección siempre debe basarse en lo que prefiere el mayor.

Atención personalizada

Tanto el SAD como la teleasistencia ofrecen servicios que se adaptan a las necesidades de las personas mayores para proporcionar una atención personal, cercana y profesional. Para ello, ambas opciones desarrollan planes específicos para cada uno de sus usuarios, basados en una valoración previa de sus características personales y estado de salud.

En el caso de los servicios de ayuda a domicilio, es posible elegir entre una atención durante un horario concreto o permanente. Asimismo, los cuidados se centran en proporcionar la ayuda que requiere el mayor para realizar aquellas actividades y tareas que le causan dificultades.

Por otra parte, la teleasistencia ofrece servicios para una atención integral y personalizada, con llamadas de seguimiento para revisar el estado del mayor, gestión de situaciones de emergencia, atención y asesoramiento 24 horas por profesionales, recordatorio constante de su agenda personal, orientación médica telefónica, actividades de ocio y talleres de prevención.

Autonomía

La pérdida de independencia puede llegar a repercutir gravemente en el estado psicológico y emocional de las personas mayores. Por ejemplo, hay casos en los que los ancianos pueden experimentar episodios de depresión y ansiedad, debido a una serie de dificultades que se suelen presentar en la tercera edad y que limitan ciertas actividades de su vida diaria.

En este sentido, lo cuidados a domicilio proporcionan a las personas mayores la ayuda que necesitan, según sus capacidades y habilidades actuales, pero fomentando al mismo tiempo su autosuficiencia e independencia. De esta forma, estos servicios velan por la seguridad y salud de los usuarios, además de mejorar su autoestima y estado de ánimo.

Asimismo, la teleasistencia cuenta con talleres y actividades que promueven el envejecimiento activo entre sus usuarios, mejorando su salud física, mental y emocional, además de su calidad de vida y bienestar.

Intimidad

Al igual que la comodidad y el mantenimiento de las relaciones sociales, la intimidad es otro aspecto que influye positivamente en el bienestar y la calidad de vida en la vejez. Al permanecer en su hogar, las personas mayores pueden conservar su espacio propio, algo que se reduce considerablemente en un centro geriátrico.

Ahorro económico

Por último, existe la idea errónea de que los cuidados domiciliarios son la alternativa más costosa para la atender las necesidades de las personas mayores. Pero, al contrario de lo que se suele pensar, estos servicios son una de las opciones más asequibles.

Además de existir oferta pública y privada, ya hemos comentado que la atención domiciliaria se adapta a las necesidades de cada usuario. De esta forma, la personalización permite que las opciones sean muy diversas y que no se tenga que pagar de más por servicios que al mayor no le hacen falta.

Hombre mayor y mujer abrazados en la orilla de una playa
Es fundamental, a la hora de elegir entre casa o una residencia, asegurarnos de que el mayor va a recibir unos cuidados de calidad que garanticen su bienestar.

Desventajas de los cuidados a domicilio

Generalmente, la teleasistencia es una opción ideal para aquellas personas que aún conservan gran parte de sus capacidades y los cuidados en casa para quienes requieren de una ayuda puntal o en ciertos horarios. En este último caso, las familias se suelen ocupar de la atención y los cuidados que necesitan los mayores durante el resto del día.

Sin embargo, hay situaciones en las que los ancianos sufren una condición física o de salud por la que requieren de cierta ayuda para realizar las tareas diarias, pero viven solos o no cuentan con familiares para acompañarlos y proporcionarles la atención que necesitan.

Incluso en esta situación, antes de valorar ingresar al adulto en una residencia, es posible combinar ambas formas de cuidar a personas mayores en casa. Así, el anciano puede permanecer en su hogar, contando con la atención en remoto permanente e inmediata de la teleasistencia y con la ayuda que proporcionan los cuidados a domicilio.

CUIDEO

El cuidado de personas mayores en residencia

Por lo general, las personas que suelen solicitar la estancia en una residencia suelen ser mayores de 80 años con un grado de dependencia que les impide vivir de manera autónoma. De hecho, los servicios de atención en el domicilio se suelen entender como una alternativa a los centros geriátricos, pero hay circunstancias que hacen que estos sean la opción más viable para el cuidado de las personas mayores, por ejemplo:

  • Hogar no adaptado a la condición del mayor.
  • Necesidad de una asistencia sanitaria continua.

Ante todas estas situaciones, es frecuente valorar la alternativa de las residencias para cuidar de la salud y el bienestar del adulto mayor.

Ventajas de los cuidados en residencia

Si se está valorando el ingreso en una residencia, conocer cómo atienden y cuidan a los internos puede ayudar a la familia y al mayor a sentirse más tranquilos y seguros con su decisión. En este sentido, los centros residenciales también aportan una serie de beneficios para la calidad de vida de las personas de la tercera edad.

Para empezar, son centros adaptados a las necesidades de las personas con un alto grado de dependencia, garantizando que puedan moverse con seguridad por todas las instalaciones. Respecto a los servicios, estos están enfocados en mejorar las condiciones de salud de los residentes y mantener su autonomía.

Asimismo, se trata de un entorno donde se crean nuevas relaciones sociales y se realizan actividades ocupacionales y culturales que mantienen activos a los mayores.

Por otra parte, es importante señalar que la estancia en una residencia no tiene que ser algo definitivo e irreversible. Es más, el ingreso puede ser temporal y la persona mayor puede regresar a su hogar si así lo desea.

Desventajas de los cuidados en residencia

Aunque las residencias son centros preparados para atender a las personas sea cual sea su condición de salud, no cuentan con servicios y actividades tan personalizados como en el caso de los cuidados domiciliarios y la teleasistencia.

No obstante, una de las principales desventajas de las residencias es la no permanencia en el domicilio. Esto hace que las personas mayores deban adaptarse a un nuevo entorno, lo que puede conllevar las siguientes consecuencias:

  • Trastornos del estado de ánimo.
  • Incremento de la dependencia.
  • Disminución de la autoestima.
  • Problemas de desorientación.
  • Mayor riesgo de aislamiento e inactividad.
  • Aparición de nuevos problemas de salud o empeoramiento de los ya existentes.

Asimismo, son muchos los beneficios de envejecer en el domicilio y que no se obtienen durante la estancia en una residencia.

Decisión final ¿Qué opción es la más adecuada?

Lo más importante, que es algo que ya hemos señalado, es que la decisión entre casa o residencia debe tomarse entre toda la familia. En este sentido, si no sufre un grado de incapacidad total, no se puede dejar al mayor fuera de la elección y siempre debe predominar lo que él prefiera.

Otro de los factores esenciales para tener en cuenta, es la heterogeneidad de las personas de la tercera edad. En este sentido, al igual que en el resto de edades, cada individuo es diferente y, por tanto, sus necesidades también lo son.

Por este motivo, recomendamos seguir los siguientes pasos antes de decidir si el mayor está mejor en casa o en una residencia:

  1. Valorar si puede vivir por su cuenta.
  2. Consultar a un profesional médico sobre el estado de salud del mayor.
  3. Escuchar la opinión del mayor.

En conclusión, la decisión final depende de las circunstancias de cada familia y, sobre todo, de cómo desea envejecer el adulto mayor. De esta forma, es posible escoger una opción que garantice la mejor calidad de vida posible para el mayor.

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