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¿Cómo evitar las caídas de ancianos en el hogar?

02/12/2020

Persona mayor a la que solo se le ven las piernas bajando por las escaleras, una situación que supone un riesgo de caída en ancianos

La disminución de las capacidades físicas o cognitivas relacionadas con la vejez o padecer algunas de las patologías más comunes en la tercera edad, son a menudo los causantes de las caídas de ancianos en el hogar, uno de los accidentes domésticos más habituales. Pero no los únicos. 

Conocer los factores que pueden aumentar el riesgo de sufrirlas y saber cómo prevenirlas nos ayudarán a evitar estas caídas y las lesiones, de mayor o menor gravedad, que se pueden producir. 

Factores de riesgo 

Aunque son muchos los motivos por los que podemos sufrir un accidente doméstico y, en ocasiones, estos no pueden evitarse, lo cierto es que en las caídas de ancianos en el hogar podemos diferenciar en dos grupos principales los factores de riesgo. Tenerlos en cuenta, y dentro de lo posible tomar las precauciones necesarias, nos ayudará a reducir este peligro.

Factores ambientales o extrínsecos 

Existen algunos factores cuyo riesgo aumenta en personas mayores de 65 años, al tener menos reflejos a esta edad, pero que son ajenos a sus limitaciones o problemas físicos o cognitivos sino que están relacionados con el entorno. 

  • Caídas en la ducha 
  • Zapatos o ropa inadecuados
  • Uso de objetos de apoyo como bastones o muletas inadecuados
  • Mala disposición de objetos como alfombras con dobleces o juguetes por el medio
  • Diferentes alturas 

Factores individuales 

La disminución de los reflejos aumenta la probabilidad de caída a partir de cierta edad pero no es el único motivo, ya que existen otros factores de riesgo que dependerán de las características, capacidades y situación de cada persona y que aumentarán la probabilidad de sufrir una caída como:

  • Demencia
  • Deterioro físico
  • Deterioro cognitivo
  • Medicación
  • Debilidad muscular
  • Pérdida de equilibrio
  • Enfermedad crónica
  • Antecedentes de caídas
  • Carencia de nutrientes
  • Problemas visuales
  • Problemas en los pies
  • Antecedentes de infarto cerebral
  • Párkinson

Síntomas 

Normalmente, antes de que se produzca la caída, el anciano no presenta ningún síntoma. Y es que si la caída se produce de manera fortuita o por algún factor de riesgo ambiental, no existirán indicadores previos pero si la caída se debe a algún problema físico, sí pueden existir síntomas como mareos o palpitaciones (el corazón late de forma irregular o más rápido de lo habitual). 

Si la persona mayor presenta alguno de estos síntomas o existe alguno de los factores expuestos anteriormente, debemos de prestar mucha atención e intentar anticiparnos a la situación. Y es que las caídas en personas mayores pueden tener graves consecuencias en su salud. 

Las caídas pueden provocar lesiones difíciles de curar, problemas en la movilidad e incluso, en función de la aparatosidad de la caída, la muerte. Además, si el mayor tarda en ser atendido y no es capaz de levantarse, puede sufrir otros problemas como deshidratación, hipotermia o neumonía, entre otros. De forma indirecta también se pueden producir otros efectos indeseados y es que el mayor pierda la confianza y aumente su miedo a otra posible caída, haciendo que limite sus movimientos pudiendo derivar esto en mayor debilidad ósea y muscular y, además provocar aislamiento social. 

Cómo actuar ante una caída de una persona mayor 

Tras la caída de una persona mayor es vital actuar rápida y adecuadamente para evitar, o al menos reducir al máximo, las secuelas. Sin embargo ante un accidente doméstico, especialmente si este es grave, es difícil mantener la calma y esto puede que hacer que nos precipitemos. A continuación te explicamos qué hacer para ayudar al mayor. 

Qué hacer

Para que la persona reciba la asistencia que necesita, además de tratar de calmarla, lo primero que debemos hacer es solicitar ayuda bien sea a través del teléfono móvil o pulsando el botón de teleasistencia

Una vez hemos avisado, podemos levantar a la persona mayor del suelo con mucho cuidado y despacio. Si el accidentado tiene sin embargo algún tipo de dolor, es mejor dejarlo tumbado hasta que venga la ayuda. 

¿Cuándo acudir al hospital?

Algunas caídas se limitan al susto y a algún que otro arañazo. Sin embargo, las lesiones pueden ser de diversa consideración dependiendo de la forma de caer, la edad y estado del accidentado, la altura o la superficie contra la que se golpea. Por este motivo, cuando se produce la caída de un anciano es necesario valorar bien la situación y acudir al hospital siempre que: 

  • Se pierda la consciencia en el momento o de forma posterior a la caída
  • Se pierda la movilidad o sienta un dolor intenso en alguna de las extremidades
  • Se produzca un golpe en el tórax y la persona accidentada tenga dificultad para respirar
  • Si tiene vómitos o sangra por nariz u oído
  • Si se producen trastornos en el sueño
Mano de una mujer mayor sobre un bastón para ayudarse y prevenir caídas típicas en ancianos
Los bastones o andadores nos pueden ayudar a evitar caídas en personas mayores.

Consejos para evitar las caídas de ancianos en el hogar 

Al igual que en muchos de los aspectos relacionados con el cuidado de una persona mayor, lo más importante siempre es la prevención. Aunque ciertos accidentes no pueden evitarse, sí existen algunos consejos que nos van a ayudar a reducir el peligro y evitar las caídas de ancianos en el hogar. 

Practicar ejercicio diario de fortalecimiento 

Además de evitar la sarcopenia y aumentar la masa muscular en la tercera edad, el ejercicio físico nos puede ayudar a mejorar la coordinación y el equilibrio y prevenir así las caídas. 

La actividad física variará, en intensidad y forma en función de la capacidad y estado de cada persona y siempre es recomendable consultarlo con el médico. Así, podemos incluir ejercicios en nuestra rutina que nos ayuden a fortalecer la musculatura y mejorar nuestro equilibrio e incluso añadir otro tipo de actividades que también son muy beneficiosas como el baile en la tercera edad

Hacer cambios para evitar caídas 

En el hogar existen muchos objetos que pueden resultar peligrosos aumentando así las posibilidades de que se produzca una caída. Para ello debemos analizar los posibles riesgos y eliminar todos aquellos objetos que puedan interferir en el paso como alfombras u objetos desordenados. También es importante reducir siempre que sea posible el uso de escaleras, optar por calzado antideslizantes y evitar así los calcetines o zapatos inadecuados y dejar al alcance del mayor todo lo que pueda necesitar y que no tenga que subirse a sillas u otras superficies. 

Además igualmente importante es la iluminación, que todas las estancias tengan la cantidad necesaria de luz para ver si existen obstáculos y evitar que la penumbra nos haga dar un paso en falso. 

Comprobar los medicamentos 

Los fármacos para paliar algunos de los síntomas de las patologías más comunes pueden tener efectos secundarios como mareos, aumentando así el riesgo a sufrir una caída. 

Para evitar este tipo de accidentes domésticos, lo más recomendable es consultar al médico cuáles son los efectos de los medicamentos que el mayor está tomando para tener más cuidado. 

Tener cuidado con las gafas bifocales 

A partir de los 40 años es habitual padecer presbicia o vista cansada y, en ocasiones, esta se suma a otro problema visual como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo. Aunque en la actualidad el uso de las gafas progresivas está más extendido, también hay gente que usa gafas bifocales. 

Este tipo de lentes permiten corregir los trastornos de la vista, pero al hacerlo con dos áreas perfectamente diferenciadas en el cristal (una para ver de cerca y otra de lejos), el cambio de una a otra puede provocar mareos. Además, estas gafas también afectan a la percepción de la profundidad lo que aumenta el riesgo de sufrir una caída. 

Utilizar un producto de apoyo para garantizar el equilibrio 

Existen en el mercado productos que nos pueden ayudar a mejorar nuestra movilidad y evitar accidentes en el caso de resbalarnos o tropezarnos. Es el caso de los bastones o los andadores. Estos objetos, a menuda se asocian a una falta de movilidad por parte del mayor pero también pueden ayudarnos en la prevención, aumentando al mismo tiempo su autonomía. 

Además de objetos de apoyo, también es importante que el mayor lleve siempre consigo un teléfono móvil o dispositivo de teleasistencia domiciliaria para, en caso de caída, poder avisar con rapidez y recibir de forma inmediata la ayuda que precisa. 

Ahora que ya sabes cómo evitar las caídas en personas mayores, ponlo en práctica y recuerda, si necesitas atención personalizada 24 horas ante posibles accidentes domésticos o cualquier otra emergencia, no dudes en llamarnos gratis.

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